La idea: una jubilación que no dependa solo del Estado
Durante la vida laboral acumulamos capital mediante aportaciones mensuales. Al llegar a la jubilación, ese capital puede
funcionar como apoyo a la pensión oficial: cada año se retira una parte prudente y se deja invertido el resto.
La fase de inversión usa DCA o Dollar-Cost Averaging: invertir cantidades periódicas
sin intentar adivinar el mejor día del mercado. Cuanto antes se empieza, más tiempo trabaja el interés compuesto.
La fase de retirada usa como referencia la regla del 4% o Bengen rule.
En esta herramienta se estima una retirada anual del 4%, se descuentan impuestos aproximados y se calcula una renta mensual neta.
ETFs de acumulación: reinvertir sin cobrar dividendos
Los ETFs elegidos son de acumulación: los dividendos no se reparten al inversor, sino que se reinvierten
dentro del propio fondo. Eso favorece el interés compuesto y evita ir cobrando dividendos cada año que tendrían que tributar
anualmente según la fiscalidad aplicable.
Base mundial
VWCE
ISIN IE00BK5BQT80. Vanguard FTSE All-World UCITS ETF (Acc). Aproximadamente 3.000 empresas globales. Rentabilidad orientativa: 8,5% anual.
Motor tecnológico
QDVE
ISIN IE00B3WJKG14. iShares S&P 500 Information Technology Sector UCITS ETF (Acc). Tecnología extrema, riesgo muy alto. Rentabilidad orientativa: 16% anual.
Antes y después de jubilarte puedes ajustar el peso de cada ETF: más VWCE para suavizar, más QDVE para buscar crecimiento,
o una mezcla 50/50 si quieres equilibrio entre ambos motores.